Título original: Castle in the Air
Título en España: El castillo en el aire
Autora: Diana Wynne Jones
Traducción: Ana Ramos
Año de publicación: 1990 en USA, 2009 en España
Editorial: Berenice
Páginas: 310
Sinopsis
Al sur de la tierra de Ingary, Abdullah, un joven y no muy próspero mercader de alfombras, pasa su humilde y tranquila vida soñando despierto con que es el hijo perdido de un gran príncipe y está destinado a casarse con una princesa. Pero un día la quietud de sus ensoñaciones se rompe con la visita de un extranjero que le vende una alfombra mágica. Desde ese momento se desata una vertiginosa fantasía, en la que nada (o casi nada) es lo que parece, llena de genios contestones, demonios buenos y malos, animales con insual personanalidad, persecuciones a camello y un castillo flotante cargado de princesas. Y un final que dejará a todos con la boca abierta.
Opinión
Como su predecesor, El castillo en el aire es prácticamente un cuentecillo, precioso, sencillo y agradable de leer. Sigue la estela de El castillo ambulante en cuanto a estilo, escritura y estructura. Es muy cortito y tiene una letra considerablemente grande en proporción a su tamaño, lo que agiliza mucho la lectura.
En cuanto a personajes, todos son desconocidos hasta más o menos el final, cuando aparecen los protagonistas del libro anterior, y es entonces cuando te das cuenta de que nada es lo que parece. Y no digo más 8D. Abdullah me ha parecido un amor de chiquillo, un sufrido y un mandado; Soporta lo insoportable para encontrar y salvar a Flor-en-la-noche, que al principio parece la típica princesa pánfila y poquita cosa y resulta ser una mujer decidida y con ideas que no se deja mangonear. Los personajes secundarios están igual de definidos y son igual de importantes, incluso esa gata negra y su gatito que, aparentemente, sólo están ahí para marear la perdiz ;).
Como he dicho, ha sido como leer un cuento, bonito y tierno. Los capítulos no son muy largos y se leen rápido.
Sobre el final, decir que me ha gustado mucho. De hecho, ha sido muy gracioso y agradable comprobar el carácter firme luchador de la sección femenina de Ingary, ya veréis por qué. También es realmente sorprendente al estilo de la autora: "¡Oh, qué casualidad!", pero esa casualidad resulta no ser tan casual si uno lo piensa, sino que, al hacer un análisis de ciertas cosas, resulta estúpidamente obvio.
Lo único criticable es algún que otro fallo de traducción, pero nada relevante.
Y finalmente, lo recomiendo sin dudas. Tanto El castillo en el aire como El castillo ambulante, no sé a qué estais esperando.
4/5